El gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, insiste que Guanajuato no tienen un problema de sequía, pese a que productores de ganado piden apoyo para atender su crisis.
Las presas, argumentó el ejecutivo estatal, están con agua suficiente y aceptable, ejemplificando que La Solís está por encima del 70 % de su capacidad y la de San Miguel de Allende está pegándole al 60 %, a lo que se suman las copiosas lluvias del fin de semana.“No tenemos una crisis de sequía porque las presas están a un buen nivel… sí vienen más tardes las lluvias, pero todavía falta la temporada de huracanes, entonces tengamos un poco de paciencia, parece que se están componiendo las lluvias”.Aun cuando reconoció que las lluvias están por debajo de lo registrado el año pasado, y que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en su reporte de sequía con corte al 15 de julio ubicó a 43 embalses de Guanajuato con algún grado de sequía, es decir, el 93 % de las ubicadas en territorio estatal, insiste que no hay tal problemática en la entidad. Por lo tanto, no se considerará activar el seguro que el gobierno estatal tiene para la atención del campo en el escenario de sequía.Entre los 24 municipios con sequía severa están León, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Celaya, Comonfort, Coroneo y Jerécuaro.En ese reporte de la Conagua, el municipio de León pasó de la clasificación de anormalmente seco a sequía moderada.El presidente de la Unión Ganadera Regional de Guanajuato, José Montemayor Lara, explicó que pese a que la sequía no pega a todo el territorio guanajuatense, la falta de agua ya impactó particularmente al hato ganadero de los productores, particularmente del norte del estado.Y es que al menos el 20 % del hato ganadero se ha malbaratado por los productores, para no perder aún más.Entre los municipios más afectados en la zona norte de Guanajuato están Santa Catarina, Dolores Hidalgo, San Diego de la Unión, Ocampo, San Miguel de Allende, San Luis Potosí, San José Iturbide, Victoria y San Felipe, entre otros.“Aquí podemos decir que tenemos una sequía severa, lo cual sí viene a repercutir económicamente para los productores y las unidades de producción”.En San Felipe los ganaderos ya viven una “catástrofe” dado que ya tienen registro dela muerte de 100 cabezas de ganado, lamentó el presidente de la Unión Ganadera de ese municipio, Armando Jasso Méndez.Incluso, en San Felipe la afectación ha llegado al consumo humano, y es que en promedio se llevaba a la población una pipa a la semana y ante la situación actual se ha tenido que ir hasta en tres ocasiones.Incluso, han solicitado apoyo de la Comisión Estatal del Agua (CEAG) para adquirir un par de pipas más, y con ello atender a la población de las comunidades que no cuenta con infraestructura para su abastecimiento.MEJZ*