Aun y cuando el arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, presentó su renuncia al papa Francisco en julio del año pasado, aún no ha tenido respuesta del Vaticano.
El prelado leonés dijo que para las sucesiones de arzobispos no hay fechas, por lo que esperará paciente el momento en que se autorice su retiro.
“La iglesia no tiene fechas, son procesos privados, así que cuando esté maduro el momento de relevar a un obispo, un arzobispo o un cardenal, Dios da los tiempos y la iglesia nos avisa”, comentó.
De igual forma, explicó que dentro de la iglesia católica hay total secrecía de posibles nombres de sucesores en su cargo, por lo que esperará paciente cuando llegue el momento.
El arzobispo recordó que al cumplir los 75 años, todos los sacerdotes deben presentar la carta de renuncia, misiva que llega al Vaticano y la decisión debe estar avalada por los cardenales.
Alfonso Cortés dijo no tener nombres de quienes podrían sustituirlo en el cargo, pero dijo que cualquier obispo podría hacer una labor digna de las necesidades de la iglesia.
“Yo le pido a Dios nuestro señor que les envíe un obispo con dos cualidades profundas: que sea santo y que sea competente”, comentó.
MEJZ*