Guanajuato, Guanajuato - Amalia Hernández es sinónimo de calidad en el baile folclórico mexicano. El ballet que fundó y que lleva su nombre subió al escenario principal del Festival Internacional Cervantino, en la Alhóndiga de Granaditas, para demostrar que su prestigio se basa en un trabajo constante y dedicado, no en la mercadotecnia, lo que le ha permitido mantenerse vigente y ganarse el favor del público.
Los artistas que componen hoy el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández se presentaron la noche del martes en un foro ansioso por disfrutar de la riqueza estética y cultural que el grupo trajo este año.
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Su actuación se ha convertido en una tradición en el FIC, y la calidad de su espectáculo explica la rápida venta de boletos.
El programa incluyó coreografías de varios estados de la República, fusionando la riqueza de las tradiciones indígenas mexicanas con la influencia española.
Cada ensamble fue una invitación sincera a reconocer a México a través de la historia de su cultura, con piezas como "Aztecas (Hijos del sol)", "La Revolución", "Fiesta en Tlacotalpan", "La danza del venado" y "Fiesta en Jalisco", entre otras.Da click aquí y suscríbete a nuestro canal de Whatsapp e infórmate de todo lo que necesitas saber
Lo avalan 45 millones de espectadores
Este ballet ha acumulado 45 millones de espectadores a lo largo de su historia y ha contado con la participación de seis mil bailarines profesionales y estudiantes que han formado parte de su legado, que se mantiene fresco y versátil, a la vez que maduro y relevante.
El colorido de sus vestuarios, la alta calidad de la producción, la música en vivo, los más de 30 bailarines y la emoción del público crearon una experiencia única, digna de ser vivida en esta celebración del espíritu.
Esas sensaciones han llevado a los críticos culturales a considerar este espectáculo como una experiencia obligada al menos una vez en la vida, pues logra vibrar el alma y el corazón; la fusión de danza y música permite sentir, en su totalidad, el orgullo de ser mexicano.
