Hasan Diab, primer ministro del Líbano, renunció a su cargo este lunes luego de la dimisión de casi todos los responsables del gabinete, y como reacción a la crisis política que afecta al país luego de la explosión que sacudió Beirut la semana pasada.
El ya ex primer ministro explicó que su renuncia se da en un contexto desfavorable, provocado por la corrupción en la que vive sumido su país, y que fue destapada por la explosión.
"Las explosiones de Beirut son el resultado de la corrupción endémica. El sistema de corrupción es más grande que el propio Estado", dijo en su discurso de despedida.
Además de Hasan Diab, en los últimos días han renunciado los ministros de Finanzas, Justicia, Información, Medio Ambiente y Exteriores, lo que deja al país en medio de la incertidumbre política.
Ahora, y a pesar de que una opción era convocar a elecciones anticipadas, parece que lo primordial será nombrar a un nuevo jefe de Gobierno y formar un gabinete interino de unidad nacional.
Esto mientras el pueblo libanes ha salido a las calles a protestar por la corrupción de sus dirigentes, misma que culpan de haber provocado indirectamente la explosión de una nave de almacenamiento con dos mil 750 toneladas de nitrato de amonio en Beirut, y que hasta ahora ha dejado 160 muertos y por lo menos seis mil heridos.
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