En el último episodio de una crisis diplomática que va en ascenso, el gobierno de los Estados Unidos ordenó cerrar el consulado chino en Houston, tras las acusaciones abiertas de que China espió durante años a funcionarios estadounidenses.
Todo comenzó el martes 21 de julio, cuando el Departamento de Justicia acusó a un par de ciudadanos chinos de intentar hackear computadoras del Departamento de Defensa, y algunas acerca de la investigación para la vacuna del coronavirus.
Pues apenas unas horas después, se viralizaron imágenes y videos del Departamento de Bomberos de Houston afuera del consulado chino, luego de que se reportara que los funcionarios habían sido vistos en los exteriores del edificio mientras quemaban lo que parecían ser documentos.
Ahora se ha confirmado que las autoridades norteamericanas han puesto un plazo de 72 horas (hasta el viernes) para que China desocupe el consulado.
Inclusive, a través de un comunicado, el Departamento de Estado acusó al régimen de Xi Jinping de “haber llevado a cabo durante años grandes operaciones de espionaje ilegal y de influencia en EE UU en contra de funcionarios del Gobierno estadounidense y de ciudadanos estadounidenses”.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de China ha reaccionado al asegurar que tomarán todas las represalias pertinentes contra los Estados Unidos por esta acción.
"China condena en los más firmes términos esta medida escandalosa, que es una clara violación de las normas internacionales y de los acuerdos consulares entre los dos países, así como un intento de socavar las relaciones bilaterales”, dijo Wang Wenbin, portavoz del ministerio.
Además, tampoco quedó claro por qué Estados Unidos decidió cerrar concretamente ese consulado, cuando también cuenta con enclaves en Nueva York, Chicago, San Francisco y Los Ángeles, sin que ninguno de estos fuera afectado.
*JRP
