El gobernador de Texas, Greg Abbott, del partido Republicano, calificó la atención de afirmación de género para niños transgénero como “abuso infantil” ante las instituciones del estado y ordenó a las agencias de Servicios de Protección de la Familia y el menor investigar a las familias que usan este servicio para sus hijos.
El gobernador envió una carta al Departamento de Servicios para la Familia y de Protección (DFPS) de Texas en la que ordena a las agencias estatales a realizar investigaciones “rápidas y exhaustivas” a los padres que recurren a estos tratamientos para sus hijos. En la misma carta, cita al fiscal general de Texas, Ken Paxton, también republicano, diciendo que ciertos tratamientos de afirmación de género para niños transgénero, incluida la cirugía de reasignación de género y medicamentos para bloquear la pubertad, “puede constituir legalmente abuso infantil bajo varias disposiciones”.
La carta menciona que “ya es contra la ley someter a los niños de Texas a una amplia variedad de procedimientos electivos para la transición de género, incluidas cirugías de reasignación que puede causar esterilización, mastectomías, extirpación de partes del cuerpo sanas y administración de fármacos bloqueadores de la pubertad o dosis suprafisiológicas de testosterona o estrógeno”.
Según el medio Texas Tribune, desde agosto, el DFPS comenzó a reconocer ciertas cirugías de afirmación de género como “abuso infantil” luego de recibir presiones del gobernador. Además, el Abbott menciona que incluso los médicos, enfermeros y maestros con licencia que tienen contacto directo con niños que pueden estar sujetos a tal abuso están obligados a denunciar como requisito.
Con ello, Texas se agrega otra forma de limitar los derechos de las personas transgénero, especialmente los menores de edad. En octubre, Abbott firmó una ley que prohíbe que las niñas trans jueguen con equipos deportivos femeninos en las escuelas públicas.
Además, la Legislatura estatal no reconoce que brindar atención de afirmación de género a menores sea un delito grave junto con el abuso físico y sexual y el tráfico sexual. Ello iría en contra de la orientación de todas las principales organizaciones médicas relevantes, incluida la Asociación Médica Estadounidense , la Academia Estadounidense de Pediatría y la Asociación Estadounidense de Psicología.
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