Más de mil civiles se encontraban en un centro comercial alcanzado por un misil ruso este lunes en la ciudad de Kremenchuk, en el centro de Ucrania, según el presidente del país, Volodímir Zelenski.
El mandatario explicó que el sitio “no representaba ningún peligro para el ejército ruso” y no tenía “valor estratégico”, además de mencionar que el número de víctimas es "inimaginable". Imágenes del lugar mostraban llamas y enormes columnas de humo negro saliendo del centro comercial y personal de emergencia entrando.
El ejército ucraniano aseveró que el centro comercial fue impactado por misiles disparados por bombarderos rusos de largo alcance Tu-22M3 desde los cielos sobre la región de Kursk, en Rusia. Según el gobernador interino de Poltava, Dmytro Lunin, al menos diez personas murieron y otras 40 resultaron heridas; pero los rescatistas siguen buscando víctimas entre los escombros.
El secretario del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania, Oleksiy Danilov, dijo que un misil impactó en el centro comercial y otro en un estadio deportivo en Kremenchuk. Zelenskyy acusó a Rusia de sabotear “los intentos de la población de vivir una vida normal, algo que enoja mucho a los ocupantes”.
Mientras tanto, los líderes de las naciones del G7 se reúnen en Alemania, donde se espera que se discutan posibles acciones adicionales contra Rusia. Mandatarios prometieron su apoyo continuo a Ucrania, y principales economías del mundo se preparaban para imponer un límite al precio del petróleo y aranceles más altos a mercancías de Rusia.
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