Se ha confirmado que al momento 155 personas murieron la noche del sábado mientras celebraban Halloween en uno de los callejones entre las estrechas calles de Itaewon, un popular barrio del centro de Seúl.
Las fiestas atrajeron un número peligroso de personas, incluso desde el viernes, así que entrada la noche del sábado, se empezaron a ver aglomeraciones, especialmente en uno de los callejones a un costado del Hamilton Hotel, que está inclinado, además de ser estrecho.
Una de las teorías es que en uno de los antros del lugar se encontraba un cantante famoso, según se observaba en redes sociales. Alrededor de las 10 de la noche comenzó el caos, pero siguió durante las siguientes horas, sin que se pudiera controlar a la multitud, que incluso llegó a crecer.
Cuando los que se encontraban en la parte superior de la pendiente se caían, las personas que se encontraban bajo ellos se desplomaban sobre los demás, dijeron testigos. El personal de emergencia intentaba desesperadamente liberar cuerpos atrapados y practicar reanimación cardiopulmonar a personas tendidas en el suelo. Gente seguía ingresando al callejón.
La Policía surcoreana ha admitido este lunes que se produjeron "errores" a la hora de tomar medidas que pudieran prevenir en mayor medida la tragedia. Los agentes tenían previsto encargarse del tráfico y de delitos menores.
Al principio se manejaron 50 muertos, luego 100, y ahora los números llegan a los 150, además de decenas de heridos. Entre los fallecidos hay 22 extranjeros, pero ninguno es mexicano, confirmó el embajador de México en Corea del Sur, Bruno Figueroa Fischer.
