Dos legisladores demócratas del estado de Massachusetts, Estados Unidos, han propuesto un nuevo proyecto de ley que establecería un programa de donación de órganos y medula ósea dentro del sistema penitenciario estatal.
El proyecto permitiría a los reclusos ser elegibles para una reducción de mínimo 60 y máximo 365 días de su condena por donar su médula u otros órganos. Un comité de cinco personas supervisaría el programa y determinaría las normas de elegibilidad.
Judith García, representante copatrocinadora del proyecto de ley, aseguró en Twitter que la propuesta "restauraría la autonomía corporal de las personas encarceladas" y "reconocería las decisiones de los donantes encarcelados al ofrecer penas reducidas".
Explicó que la lista de espera para la donación de órganos en Massachusetts tiene casi 5 mil personas, lo que afecta principalmente a residentes negros e hispanos, por lo que el proyecto ayudaría a las minorías a encontrar un donante compatible y salvar vidas.
Actualmente, la Agencia Federal de Prisiones de Estados Unidos permite la donación de órganos por parte de los reclusos solo si el receptor es un miembro de su familia inmediata. Ningún estado autoriza la donación de órganos de presos ejecutados, incluso si eran donantes registrados.
Jesse White, director de políticas de Servicios Jurídicos para presos de Massachusetts, duda que la propuesta resuelva el problema de desigualdades raciales, y planteó los problemas éticos que implica el proyecto.
"Nos preocupa el potencial de coerción y el impacto de la atención médica inadecuada en los entornos penitenciarios. Creemos que la solución debe enfocarse en los problemas estructurales subyacentes que conducen a las disparidades en la salud, incluido el encarcelamiento continuo e innecesario de tantas personas que podrían vivir libres y seguras en nuestras comunidades", expresó.
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