La Unión Europea (UE) ofreció a China vacunas contra el coronavirus para tratar de revertir el aumento exponencial de casos en el país registrado en las últimas semanas, a raíz de la relajación de las restricciones que se habían impuesto tras el inicio de la pandemia.
Stella Kyriakides, comisaria europea de Salud, se puso en contacto con autoridades sanitarias de China para proponer la donación. Sin embargo, desde el Ministerio de Exteriores de China afirmaron que el país no necesita las vacunas europeas debido al "fortalecimiento de la eficacia clínica" de los fármacos producidos en su país, como Sinovac y Sinopharm.
"La situación de la prevención y el control de la epidemia en China está en su camino previsto y bajo control", aseguró el portavoz Mao Ning.
Según el director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud, Mike Ryan, las vacunas producidas en China requieren de tres dosis para prevenir cuadros graves de la enfermedad. Dos dosis solamente brindan un 50 % de protección a los mayores de 60 años.
Después de la disminución de medidas a principios de diciembre de 2022, los contagios se dispararon hasta alcanzar los 37 millones por día. En los primeros 20 días de diciembre, se habían infectado 248 millones de personas, cifra que representa casi el 18 % de la población del país.
Varios países como Estados Unidos, Francia, España, Italia, el Reino Unido, Chile, Australia, Canadá, Israel, Japón, Corea del Sur, Marruecos y la India exigen una prueba de PCR negativo a los pasajeros llegados desde China para permitirles el ingreso a sus países.
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