Como resultado de la pandemia, la venta de cachitos de la Lotería Nacional para la rifa del avión presidencial descendió en un 50 % en León, uno de los municipios en los que el ‘premio gordo’ ha caído en varias ocasiones.
Lo que en un principio generó mucha expectativa y entusiasmo por parte de las autoridades y de los mismos vendedores en León, se vio frenado con la llegada del coronavirus COVID-19 al país, ya que el 2 de abril se dio a conocer que como resultado de la contingencia sanitaria se suspendían todos los sorteos, incluyendo los de la Lotería Nacional.Y aunque el 13 de julio la venta fue reactivada, la compra de los boletos para la rifa del avión presidencial bajó considerablemente entre los clientes debido a la crisis que llegó con la cuarentena.
“Ha estado un poco tranquilo, de repente como que sí sube la venta y luego baja otra vez. No ha habido mucha respuesta, (la cuarentena) nos afectó mucho la venta, la gente está reservada en la compra, pero sí se ha movido un poco”, comentó Adriana Palomino, encargada de la oficina de la Lotería Nacional en León.Señaló que semanalmente se vendían hasta las 25 unidades, pero hoy en día se venden entre 8 y 10 piezas como máximo. Dijo que pese a que los clientes tienen fe en ganarse el premio, no tienen el recurso para adquirir los cachitos por las afectaciones económicas del COVID-19, hecho que ha repercutido en todos los estados de la República.“Vendíamos alrededor de 20 y 25 pero ahorita está más bajito. Bajó 50% la venta, y es que desembolsar 500 pesos de golpe sí está pesado”, dijo.La rifa simbólica del avión presidencial se realizará el próximo martes 15 de septiembre; con lo que se obtenga del sorteo, se comprará equipamiento para hospitales, con valor de 2 mil 500 millones de pesos, y se tendrán cien premios de 20 millones de pesos.Su venta, un dolor de cabeza para AMLOAunque el cuestionado avión presidencial, un Boing 7878 Dreamliner, fue comprado durante el mandato del panista Felipe Calderón Hinojosa, fue el priista Enrique Peña Nieto a quien le tocó estrenarlo y solo lo usó unos meses.
Su alto costo, de 280 millones de dólares, fue una de las banderas de campaña de Andrés Manuel López Obrador, quien a través de spots prometía vender el avión que “no tenía ni Obama”.Pero su venta ha sido un constante dolor de cabeza para la administración morenista, ya que la aeronave ha estado en oferta desde que Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia del país en diciembre de 2018, sin que consiga comprador o arrendatario en el mercado aeronáutico mundial.Como si se tratara de una mala broma, el 7 de febrero, durante la ‘mañanera’, el presidente anunció que se rifaría el avión presidencial mediante la venta de boletos a través de la Lotería Nacional.Desde Palacio Nacional informó que se entregarán premios de 20 millones de pesos a las 100 personas que ganaran, así quien comprara un boleto de 500 pesos “se puede sacar 20 millones”, y se van a vender seis millones de ‘cachitos’ por lo que se recuperarían 3 mil millones de los cuales 2 mil se entregarían en premios.Cinco días después, el 7 de abril, López Obrador dijo que sí habría rifa, pero que el premio no sería el avión presidencial, sino dinero en efectivo, decisión que se tomó “para que todos los mexicanos puedan participar”. Además anunció que el avión permanecería bajo resguardo de la Fuerza Aérea Mexicana hasta ser vendido.Al ser cuestionado por qué no entregarían el avión, el presidente dijo: "Es que no les queremos entregar un problema, queremos entregar un premio, que lo disfruten. Porque entonces sí (aparecerán) los memes de dónde estacionarlo".Y es que tener al avión en el hangar de Boeing, recibiendo mantenimiento y vuelos para que siga activo le cuesta al gobierno 4 mil dólares por día.A ello se suma que la ley de Juegos y Sorteos no permite la entrega de bienes "en especie" ni está facultada para sortear bienes del Estado.El 24 de julio de este año, luego de pasar más de un año en un hangar de Boeing en California, el avión presidencial regresó a México sin haber podido encontrar nuevo dueño, aumentando la incertidumbre sobre su destino.
El 27 de julio el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que menos de una cuarta parte de los 6 millones de billetes han sido vendidos, una cantidad baja que se debe en parte a que los vendedores no han podido recorrer las calles debido a la pandemia de coronavirus.
MEJZ*
