León será el único municipio en el estado de Guanajuato que cuente con un sistema de sensores que ayudará a monitorear la calidad del aire. El problema es que no saben cuándo empezará.
A mediados de julio de 2019, la directora de Gestión Ambiental, María del Carmen Mejía Alba, anunció el proyecto a través de entrevistas con varios medios de comunicación.
Fue hasta noviembre cuando dijeron que iban a empezar, pero luego aclararon que siempre no, que nada más los sensores serían utilizados por la Dirección de Innovación de la Presidencia Municipal para las luminarias.
La nueva fecha tentativa será para febrero, pero solo arrancará en la Zona Centro, y si funciona se aplicará en el resto de la ciudad.
El único en el estado
El director de Gestión de Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT), Carlos Aarón Ávila Plascencia, dijo que León es el único municipio en Guanajuato que contará con el apoyo de esta tecnología.
“Es un proyecto muy específico que está lanzando el Municipio de León, le llaman sensores de bajo costo, son sensores que si bien no cumplen con los mismos parámetros que las estaciones de monitoreo con un equipo robusto porque los sensores los pueden llevar incluso portátil, puede estar energizado con un panel solar o colocarse en un poste, es mucho más versátil”.
Refirió que los sensores no cumplen con los estándares de una estación, pero sí hay un parámetro de cómo se encuentra la calidad del aire.
Afirmó también que no se trata de sensores que puedan servir para medir estadísticas de cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) pero sí puede notificar zonas con focos rojos de generación de contaminantes para alertar comportamientos.
Hay otras ciudades de la República que también inician este proyecto piloto y hasta el momento no hay una publicación oficial sobre el comportamiento de los sensores que se piensan aplicar en el municipio de León.
“En otros países se maneja como redes alternas o complementarias a estaciones que siguen los parámetros que miden cumplimientos de normas oficiales”.
Ávila Plascencia destacó que el uso de sensores puede ampliar la red de monitoreo para ofrecer un parámetro de contaminantes, incluso por hora del día en específico, nivel de cuadrante o calles, en donde comenzó el incremento de contaminantes así como si hubiera una quema de basura o pastizal, se alertaría para evitar que las condiciones del aire pudieran cambiar a no satisfactoria.
Arranca, pero no arranca
La directora de Gestión Ambiental, María del Carmen Mejía Alba, comentó que la red de sensores de monitoreo va a ser complementaria a las estaciones de monitoreo de calidad del aire, y que no las sustituye ni tampoco se empalma una con otra.
Además, comentó que desde noviembre de 2019 comenzaron a trabajar con el apoyo de otras instituciones para el buen funcionamiento de las redes complementarias.
“Estamos trabajando en un proyecto con WRI (Instituto de Recursos Mundiales) para ubicar una primera red de sensores, ya lo tenemos ubicado en el centro de la ciudad, estos son diferentes a los de innovación”.
Esta primera red, dijo la funcionaria, serviría para ubicar los puntos de concentración máxima en el centro de la ciudad de las Partículas Menores a 2.5 y 10 micras (PM2.5 y PM10).
Se está en un cálculo de la línea base para tener conocimiento de dónde ubicar los sensores, lo que lleva un movimiento técnico que es necesario realizar.
“Porque no se pueden instalar los sensores y tener esta línea base, sería muy irresponsable de parte de la Dirección de Gestión Ambiental poner sensores en donde solo percibimos que hay una contaminación puntual”.
“Se hizo un estudio muy puntual con WRI con sensores vía poste y con sensores personales, esto quiere decir que personal de la Dirección de Gestión Ambiental totalmente, digamos que con la asesoría técnica de WRI y la Universidad de Edimburgo salieron a hacer diferentes recorridos al centro de la ciudad para poder tener una línea base”.
Una vez establecido esto, se pondrán de acuerdo con la Dirección de Innovación.
Por lo pronto, los sensores que anunciaron a inicios de enero con una inversión de 65 millones de pesos y que fueron adquiridos a la empresa Intelligence and Telecom Technologies México son para iluminación.
“No tiene que ir forzosamente uno con otro, pueden ser ubicados en diferentes puntos y si alguno de ellos (de iluminación) se ubica en los puntos donde nosotros vamos a determinar donde se requiere la medición de acuerdo a esta línea madre seguramente se podrá coordinar con ellos (con la Dirección de Innovación)”, dijo la funcionaria de Gestión Ambiental.
Ya se monitorea
Por el momento, uno de los sensores está ubicado en la Facultad de Medicina, donde también hay una estación de monitoreo de calidad del aire y es precisamente para observar el comportamiento de ambos.
La titular de la Dirección de Gestión Ambiental insistió que los sensores no sustituirán a las casetas de monitoreo, pero es necesario analizar cómo trabajan los dos.
“A partir de tener este comportamiento vamos a poder determinar cuál es el diferencial de una medición y otra y hacer los cálculos necesarios de acuerdo a la línea base con WRI para ver dónde vamos a poner la otra serie”.
Dijo que sería hasta mediados de febrero cuando se podrá contar con una primera línea madre que podría sugerir otros sitios para ayudar a monitorear la calidad del aire.
Existen otros cinco sensores que fueron instalados por la Universidad de Edimburgo, pero son independientes a la Dirección de Innovación ni son costeados por el Municipio.
Estos sensores ayudarán a realizar un estudio sobre el comportamiento de la calidad aire en el municipio de León.
*R
