Este martes habrán de cumplirse ocho días de la muerte del excamarógrafo Enrique Sosa, quien falleció luego de que un empresario identificado como Miguel Ángel le pasara por encima con su vehículo en varias ocasiones. Aún no hay algún detenido.
La mañana de este lunes, familiares de Enrique así como representantes de los medios de comunicación exigieron al Fiscal General del Estado de Guanajuato (FGEG), Carlos Zamarripa Aguirre, justicia por su muerte. Además, de atención para la familia doliente.
El único pronunciamiento realizado por la fiscalía se dio luego de que se hiciera público que los representantes de los medios de comunicación en la entidad lanzarían un pronunciamiento, al que se sumaron propios y extraños.
La vida de Enrique es una historia de trabajo honesto, de colaboración y hacer equipo. Ni los más de 20 años que trabajó para la televisora estatal TV4 le fueron suficientes para obtener una pensión digna. Una vez que se jubiló por “vejez”, según explicó su viuda, se vieron obligados a buscar un segundo ingreso que les permitiera tener una vida digna.
Por ello, el excamarógrafo en los últimos siete años trabajó como responsable de un estacionamiento aledaño a uno de los restaurantes más tradicionales de la ciudad “El Gaucho”. Ahí el propietario del estacionamiento les permitía vivir en una finca, a Enrique y Rosa María. Tampoco tenían una casa propia. No sólo trabajaban en el servicio de estacionamiento, también de veladores del lugar.
Su muerte se dio a manos de un empresario identificado como Miguel Ángel, quien no quiso pagar 40 pesos por el servicio de estacionamiento y reaccionó violentamente, pasando su camioneta por encima de Enrique más de una vez.
Derivado de las lesiones, murió horas después en un hospital. Las autoridades en un primer momento reportaron el hecho como un “accidente” a la vista del nieto y su viuda, así como lo que muestra el video que ha circulado parecer no ser así.
A su muerte, el gremio periodístico que convivió con él las jornadas de coberturas por más de 20 años e incluso los más jóvenes se solidarizaron con la familia.
A nombre de más de 130 periodistas, camárografos, videográfos y fotógrafos quienes se pronunciaron en un escrito, un grupo representante de estos se apersonó a la Fiscalía para hacer entrega de una carta y reiterar la petición de justicia que fue pública.
La hoy viuda, Rosa María Rodríguez Buendía: su hija, Reyna, y su nieto, David Hernández, también llegaron para reiterar lo que en los últimos ocho días han repetido ‘castigo ante el culpable de la muerte de Enrique’.
La familia fue recibida por el Fiscal Carlos Zamarripa Aguirre a petición de los representantes de los medios de comunicación, dado que hasta este momento la familia no había recibido ningún tipo de información del avance de la investigación. La exigencia de los medios obligó al Fiscal a recibir a Rosa María, Reyna y David. Antes no se dignó a hacerlo.
Por lo pronto, la familia quedo satisfecha con la explicación ofrecida por el Fiscal. Ahora solo falta que llegue la justicia.
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