León, Guanajuato - Anita Magallanes denunció falta de inclusión en la Universidad EPCA; la joven con discapacidad acusó en sus redes sociales que fue rechazada para estudiar su carrera.
En León, el caso de Anita Magallanes ha encendido la conversación pública luego de que fuera rechazada por la Universidad EPCA, presuntamente por su discapacidad motriz, a pesar de haber cumplido con todo el proceso de admisión.
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El hecho no solo ha generado indignación en redes sociales, sino que también ha puesto sobre la mesa una problemática persistente: la falta de infraestructura, protocolos y cultura de inclusión en algunas instituciones educativas privadas y públicas de la región.
Anita Magallanes EPCA: Un proceso normal hasta que apareció la discapacidad
De acuerdo con el testimonio de Anita, de 18 años, quien se ha vuelto viral por su denuncia en TikTok, su proceso de ingreso transcurrió con total normalidad en un inicio. Presentó examen, entregó documentos y acudió a varias visitas previas sin recibir ninguna observación negativa.
“Realicé todo mi proceso de admisión súper normal… nunca me habían dicho nada, ni un ‘no’, ni un pero”, relató en entrevista con Página Central.
Sin embargo, la situación cambió tras una serie de entrevistas adicionales solicitadas por la institución. Primero fue citada a una entrevista personal y posteriormente a una con sus padres, donde por primera vez le solicitaron un certificado médico y una carta compromiso, requisitos que, según la familia, no son comunes en otros procesos escolares.
Fue en una segunda reunión con directivos cuando comenzaron los obstáculos. Según narran, las autoridades cuestionaron insistentemente su decisión de ingresar, argumentando que la escuela no contaba con la infraestructura adecuada e incluso sugiriendo posibles riesgos relacionados con la carrera de Diseño de Imagen y Relaciones Públicas.
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“Nos decían: ‘¿están seguros?, ¿de verdad están seguros de su decisión?’, mencionaban, argumentando estadísticas sobre violencia en la carrera y que tal vez necesitaría acompañamiento psicológico”, explicó.
“Inadmisible”: una decisión sin responsables
La familia asegura que intentó dar solución a cada uno de los obstáculos planteados. El padre de Anita ofreció apoyo total, incluso comprometiéndose a instalar rampas por cuenta propia y a asistir personalmente en traslados dentro del plantel si fuera necesario, como ha sido en su vida académica.
Pese a ello, días después recibieron una llamada en la que se les informó que un supuesto “grupo de expertos” había determinado que Anita era “inadmisible”, bajo el argumento de que no podría desarrollarse en la licenciatura.
Al solicitar información sobre quién tomó la decisión, la institución se negó a proporcionar detalles y finalizó la llamada.
Una historia que no es nueva
Para la familia Magallanes, este episodio no es un caso nuevo, sino parte de una constante a lo largo de su recorrido escolar. Aunque han enfrentado múltiples negativas, también han encontrado ejemplos de inclusión que contrastan con lo ocurrido.
Destacaron el caso del Colegio Hidalgo, donde al ingresar a secundaria se realizaron ajustes para facilitar su movilidad, y el de la Escuela de Nivel Medio Superior Centro Histórico León (ENMSCHL), donde incluso se construyó un salón en planta baja para garantizar su acceso.
“Siempre ha sido el mismo batallar, pero nunca nos hemos rendido”, compartió la familia.
Anita padece una enfermedad neuromuscular, aunque sin diagnóstico específico hasta el momento, que afecta su movilidad, pero no sus capacidades cognitivas.
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Más allá de un caso individual
La familia ha sido clara: su molestia no radica únicamente en el rechazo, sino en lo que representa.
“Nosotros podemos resolverlo, pero ¿qué pasa con quienes no tienen los recursos? ¿Se les obliga a abandonar sus sueños?”, cuestionaron.
A su vez, su hermana Jaqueline indicó que no buscaban un trato especial, sino igualdad de condiciones. “No les pedimos un favor, lo único que tenían que hacer era dejarla estudiar”, señalaron.
Tras lo ocurrido, Anita analiza la posibilidad de continuar su formación en el Instituto Versa, donde se ofrece la misma carrera y, en apariencia, existen mayores posibilidades de lograrlo.
El caso reavivó el debate sobre el acceso a la educación para personas con discapacidad en León, evidenciando que, más allá de discursos institucionales, aún existen barreras físicas y sociales que limitan el derecho a estudiar en igualdad de condiciones.
El video:
