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Entre nosotros, un temor creciente  

Impactan cambio de mandos de seguridad y despido de centenar de policías, abruptos. Insuficiente fuerza policial local
Entre nosotros, un temor creciente  

Por Juan Miguel Alcántara Soria    

En la ‘matria’ -el lugar de nuestras cunas y tumbas, de historias familiares entrelazadas-, vivimos atemorizados. El Inegi publicó recién la encuesta de percepción de inseguridad, hecha del 29 de agosto al 15 de septiembre, en solo 75 ciudades del país. Fresnillo, Zac, ocupa 1º lugar, con 94.7% de encuestados que se sienten inseguros. Irapuato, mi ciudad, 2º, con 91.3%: 9 de cada 10 (en marzo era el 87%, en julio subió al 89.7%) Les siguen en 3º y siguientes lugares: Naucalpan, Zacatecas, Cd. Obregón, Colima. En lugar 16º León, Guanajuato en 28ª.  

Percepción no es igual a realidad, pero pesa mucho. Entiendo esa sensación, por un lado, por la violencia indiscriminada que afecta a personas no relacionables con actividades ilícitas (el incendio de vehículos y tiendas). Por cuerpos desmembrados arrojados y mantas, mensajes entre cárteles. Ejecuciones y masacres (como en bar de la colonia 12 de diciembre); robos en vía pública, a plena luz del día; extorsiones, cobro de piso. Narcomenudeo imparable. El terremoto de venganzas entre mafias brutales.   

Impactan cambio de mandos de seguridad y despido de centenar de policías, abruptos. Insuficiente fuerza policial local. Deficientes planes de seguridad municipal y estatal, y sin control social. Ausencia de estrategias de prevención de delitos de más impacto, y no involucrar a ciudadanía. Descuido de puntos geo-referenciados “calientes”. Declaraciones y decisiones impertinentes de alcaldes.

También la Patria –casa de nuestros padres en transe perpetuo de edificación-, está afligida. Conducida por irresponsables obradoristas con ojos en la nunca. Un secretario de defensa militar-militante de la 4t; un secretario de Gobernación exhibido por inteligencia militar con ligas narcas y de huachicol en Tabasco. Este desgobierno emite tufo dictatorial: destruye cimientos, tira trabes, endeuda nuestro futuro, y sin un proyecto alterno razonable. AMLO cree que con rondines y retenes de fuerzas armadas resolverá violencias. No entiende que la quema de Oxxos y vehículos, las masacres, los cuerpos desmembrados arrojados, no se previenen ni contienen con rondines cosméticos, ni retenes inútiles. Primero, porque esas fuerzas no están diseñadas para tareas de prevención de estas violencias de civiles. Ni se asientan para realizar tareas de inteligencia con la población. Esas fuerzas no reciben denuncias, ni investigan delitos, ni identifican en tiempo real el surgir de criminales. No interrumpen ajustes de cuentas. No tienen intervenciones perdurables en poblaciones en crisis. Aquí nos consta. Y vamos a peor: el Ejército se quedará con plazas, presupuestos, equipos e instalaciones de Guardia Nacional y de Policía Federal, en condición narco-militar.       

AMLO sigue mintiendo con “sus datos” delictivos. Presentó los de enero-septiembre con falsedades: que los delitos contra la salud ¡se redujeron 15.9%! Como si hubiese bajado el narcotráfico -el narcomenudeo creció 4%, en medio de las peores disputas por territorios de mercados ilícitos-. De asesinatos culpa a estados, y, por tanto, no los investiga la FGR; escondiendo que ejecutados de la delincuencia organizada son su competencia. Miente al decir que el robo total bajó un 20 %, y feminicidios y secuestros. No pudo ocultar que la trata de personas creció 24%.    

De Palacio Nacional no vendrán soluciones. Construyámoslas desde la matria. Prevenir delitos corresponde al Municipio, y subsidiariamente al Estado. Perseguir extorsión (creció 22%), secuestro, narcomenudeo, violencia intrafamiliar, robos, toca a la Fiscalía del estado. Nos urge policía de proximidad, profesional, con un proyecto de vida digno; que haga el ciclo de inteligencia con datos de la población, y pueda recibir denuncias de delitos (que el fiscal debe permitir y no quiere). Exijamos estrategias de prevención (psicosocial, comunitaria, social, situacional -videovigilancia que funcione, Alvar- policial, de la reincidencia). Y la mayor participación social posible, en diagnósticos y seguimiento, evaluación y control. Así reduciremos miedos. Como buen padre o madre, de esa extensión del hogar que es el municipio, hagámonos cargo.

MEJZ*