El titular de la Secretaría de Desarrollo Económico Sustentable (SDES), Mauricio Usabiaga Díaz-Barriga, dijo que será necesario que los sindicatos externos que busquen liderar la plantilla de cerca de 6 mil 500 trabajadores de la General Motors, no sangren a las empresas.
Lo anterior luego que una mayoría de trabajadores de la planta automotriz votó en contra del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) del sindicato de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).
“Ahí se necesita un balance y que los sindicatos tengan esa conciencia obviamente de ver por su gremio y que mantengan ese equilibrio de no sangrar a las empresas demasiado, porque si no las empresas no serán rentables y al no ser rentables, obviamente buscan alternativas”, expresó.
Aun y cuando el funcionario estatal dijo que no hay riesgo de pérdida de inversiones por el resultado de esta decisión sindical, aceptó que de haber mucha presión por parte de los sindicatos, podría afectar el desarrollo y productividad de las empresas.
Esta elección se da luego de la solicitud de revisión que pidió Estados Unidos a México (en mayo pasado) por irregularidades detectadas en la votación del CCT y la negación hacia la plantilla laboral para la libre asociación.
Lo anterior, como parte de un acuerdo expresado en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En tanto, Mauricio Usabiaga aseguró que con la decisión de los trabajadores de la planta automotriz GM, no se pone en riesgo el clima laboral que ha privado desde hace muchos años.
“Aquí se ve el estado de derecho, se vio el derecho del trabajador y se respetó, creo que fue un gran logro no sólo para la empresa, sino para el estado y para el país”, expresó.
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