El segundo grupo de personas originarias de Colombia que fueron detenidos por la Policía Municipal de Guanajuato, también denunciados por extorsionar, fueron entregados ante al Instituto de Migración ubicado en San Miguel de Allende.
El alcalde capitalino, Alejandro Navarro, señaló que pese a la liberación de un primer grupo de cinco personas originarias de Colombia, continuarán atendiendo las denuncias de la población hasta reducir y eliminar grupos dedicados al préstamo de dinero y que luego amenazan al cobrar.Desde la primera detención de las cinco personas de origen colombiano, afirmó que comenzó a recibir denuncias de tianguistas, boleros, propietarios de peluquerías, fruterías y otras actividades económicas, quienes le narraron que les “les prestan dinero en efectivo, para posteriormente ser extorsionados al momento de cobrarles con altos intereses”.
Derivado de que no recibió denuncias formales en contra del primer grupo integrado por cinco personas, entre ellas un menor de edad, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) se vio obligada a liberarlos.La ausencia de denuncias ante la Fiscalía, pese a hacerlo a través del número de emergencias 911 y o redes sociales en la ciudad capital, es resultado del temor a ser violentados por estas personas, justificó el edil.“La gente tiene miedo porque dicen, los agarran y los sueltan, falta la denuncia, pero la gente también tiene miedo. Tienen miedo de que en algún momento se quieran vengar”.Descartó los tres detenidos, dos hombres y una mujer, fue como consecuencia de un operativo. De acuerdo a la información obtenida, ingresaron al país con visas de turistas, mismas que caducaron, así que fueron detenidos al tener estancia ilegal en el país.Al ser capturados se les encontró dinero en efectivo, así como libretas en las que enlistaban a los deudores y víctimas. El presidente municipal descartó que con la detención se les hubiese violentado sus derechos humanos.“Yo hago la detención porque me están señalando que están amedrentando, que están asustando, que están prestando dinero, los agarramos con bastante dinero en efectivo y no tienen manera de comprobar de dónde es este recursos que traen”, aunado a que no pueden trabajar, dado que ingresaron con una visa de turista.“Que si no pagan luego los violentan o lo amedrentan, y a la hora que los detuvimos no sabíamos que eran colombianos, a la hora que les detenemos a las tres personas, resultan que son extranjeros”.La mañana de este miércoles, pese a que llegaron abogados con amparos, estos fuerontrasladados a migración con oficina en SMA.“Espero que los acepte Migración, porque entonces parecería que el gobierno federal no está haciendo nada”, finalizó.MEJZ*
