En Rusia, a un ladrón le falló el plan para robar dentro de un establecimiento. Las cámaras del lugar grabaron el momento en el que el sujeto se escondió dentro de un refrigerador para esperar a que cerraran y así salir a cometer sus fechorías.
Con lo que no contaba el amante de lo ajeno fue que ese frigorífico iba a ser empacado para luego ser montado a una camioneta.
Lo que ocurrió después no lo sabemos. Probablemente, el ladrón decidió pedir ayuda o esperar a que el refrigerador fuera desempacado para que los nuevos dueños se llevaran una sorpresa.
Lo más importante es que el ladrón no alcanzó a salirse con la suya y el karma se las cobró de inmediato.
*EHL/n
