Un operativo coordinado entre 17 países dejó como resultado el arresto de al menos siete piratas informáticos desde febrero, y se especula que también se habrían logrado decomisar millones de dólares.
Los últimos dos hackers, vinculados al grupo de ciberdelincuentes REvil, fueron detenidos por la Europol la semana pasada, al igual que otro miembro detenido en Kuwait, mientras que tres más fueron arrestados desde febrero en Corea del Sur, y un séptimo implicado también fue atrapado en Europa en octubre.
Todos estos arrestos fueron parte de una investigación policial contra la ciberdelincuencia llamada GoldDust que involucró a Estados Unidos y otros 16 países del mundo.

Las autoridades señalan a REvil, también conocida como Sodinokibi, como culpable de los ataques de ransomware dirigidos contra el procesador de carne más grande del mundo, JBS S.A., así como otro ataque registrado el cuatro de julio que afectó a empresas de todo el mundo.
Se estima que estos golpes les permitieron embolsarse alrededor de medio millón de euros en pagos de rescate.
A falta del anuncio oficial del Departamento de Justicia, un funcionario adelantó de manera anónima a la agencia AP que se revelarían acciones penales contra los acusados, así como un decomiso estimado de 6 millones de dólares.
*JRP