El 19 de abril, Sergey Protosenya y Vladislav Avayev, dos multimillonarios rusos que habían trabajado en la misma empresa, asesinaron presuntamente a sus esposas e hijas antes de quitarse la vida, en el mismo día a kilómetros de distancia. El primero sucedió en España y el segundo en Rusia.
El ex vicepresidente de Gazprombank de Rusia, Vladislav Avayev, fue encontrado muerto en su casa de Moscú. Las investigaciones apuntan a que el antiguo funcionario de Kremlin, de 50 años, supuestamente mató a su esposa y a su hija de 13 años y luego se suicidó.
Reportes periodísticos detallan que Avayev fue hallado muerto con una pistola en la mano junto a los cadáveres de su mujer Yelena, y su hija menor Maria, de 13 años. Los cuerpos fueron encontrados por la hija mayor de 26 años.
Mientras esto ocurrió en Moscú, a 3 mil 500 kilómetros al este, en Lloret del Mar, España, un crimen parecido fue perpetrado.
Sergey Protosenya supuestamente se suicidó tras asesinar a su esposa e su hija en casa. Reportes indican que el hijo mayor intentaba localizar a sus familiares desde el pasado lunes, sin conseguir contactar con ninguno de ellos.
Agentes de Investigación Criminal (DIC) de la Región de Girona recibieron el aviso de que la Policía Local había encontrado en un domicilio particular de la localidad el cadáver de tres personas. El cadáver del hombre fue hallado en el mismo domicilio que los de su esposa, Natalija P. de 53 años, y de su hija, de 18.
Sergey Protosenya, ciudadano ruso de 55 años, era un multimillonario ruso que ocupaba un alto cargo en Novatek, una empresa nacional encargada de la distribución del gas. Tras los hechos, el presidente de España, Pedro Sánchez, reiteró que el crimen se debe a violencia de género.
A su vez, Irene Montero, ministra de Igualdad del gobierno español, condenó los “asesinatos machistas” de Lloret de Mar.
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