El rey Carlos III y el príncipe heredero Guillermo agradecieron este sábado a las personas que desde hace 14 horas guardan turno en una kilométrica cola para despedirse de Isabel II, antes del ‘Funeral del siglo’ que se llevará a cabo este lunes.
“God save the King” (Viva el rey), “God bless the Prince of Wales” (Dios bendiga al príncipe de Gales), gritó la multitud en el centro de Londres, mientras estrechaba las manos y conversaba con las nuevas cabezas visibles de una monarquía sin la longeva reina.

“Muchas gracias”, les dijo Guillermo a quienes desde hace horas y vestidos con ropa de abrigo en un soleado sábado esperan pacientemente poder inclinarse ante el féretro de la reina en Westminster Hall.
El exfutbolista David Beckham también guardó su turno durante la víspera para honrar el “increíble” legado de la única reina que la mayoría de británicos conoció hasta su muerte, el 8 de septiembre, con 96 años, tras siete décadas de reinado.
Más de catorce horas de espera
Las autoridades advirtieron que la espera era de 24 horas en este último fin de semana para poder decir adiós a la soberana ante sus restos mortales, pero hacia el mediodía era de 14 horas.
La despedida se desarrolla en un ambiente de recogimiento, solemnidad y disciplina. En un hecho poco usual, un hombre fue detenido el viernes por la noche por abalanzarse sobre el féretro, según las autoridades.
El nuevo rey Carlos III, de 73 años, y sus tres hermanos Ana (72), Andrés (62) y Eduardo (58), velaron unos 15 minutos el cuerpo de su madre, en la llamada ‘Vigilia de los Príncipes’ el día viernes, y hoy llegará el turno de los ocho nietos de la difunta, entre ellos el príncipe heredero y su hermano Enrique, que una semana antes aparecieron en público junto a sus esposas Catalina y Meghan.
Las autoridades se preparan mientras tanto para acoger el lunes el primer funeral de Estado desde el del exprimer ministro Winston Churchill, en 1965, al que acudirán decenas de dignatarios mundiales.
El ‘Funeral del siglo’ comenzará el lunes a las 10H00 GMT en la Abadía de Westminster ante 2 mil invitados y se espera que sea seguido por 4 mil 100 millones de personas en el mundo, gracias a la televisión y las redes sociales.
Tras el funeral, un afuste trasladará el féretro por la capital británica hasta el arco de Wellington, en Hyde Park Corner. Allí será cargado en un coche fúnebre para su último viaje al Castillo de Windsor.
A continuación, tendrá lugar una última ceremonia privada en la que sólo estarán presentes los miembros más cercanos de la familia real, tras la cual la reina será enterrada, a las 19H30 (18H30 GMT).
Los restos de la monarca reposarán junto a los de su marido, en la capilla del rey Jorge VI, donde yacen los de su padre y su madre, así como las cenizas de su hermana Margarita.
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