Fue diagnosticada con COVID-19 y su hijo estuvo intubado en el hospital hace un mes, Patricia Acosta, feligresa católica de la ciudad de León, Guanajuato, se refugió en la fe en los momentos más crudos de la pandemia.
“Mi hijo se puso muy mal, lo intubaron, pero ya lo traje aquí para dar gracias. A mí también me dio COVID-19, pero yo le prometí con mucha fe a ‘San Juditas’, que vendría vestida como él cada mes. Yo tuve mucha fe y sí me ayudó”, platica Patricia Acosta, devota del Santo de las Causas Difíciles.

Pese a las complicaciones médicas provocadas por el coronavirus, hoy ambos, ella y su hijo, están recuperados y acudieron a la iglesia ubicada en la avenida Roma de la colonia Andrade, para agradecer a San Judas Tadeo.
Al igual que ella, decenas de devotos acuden este 28 de septiembre a orar, agradecer o cumplir alguna ‘manda’ a este santo.
La visita, las misas y la oración, se realizan de manera distinta a la de otras ocasiones, cupo limitados para preservar la sana distancia, uso de cubrebocas en todo momento y la dotación de alcohol en gel, son parte de los protocolos para ingresar al templo.
“A mí me pasó, yo estuve enferma de COVID y estuve grave, por eso está bien que la gente se cuide para que no haya más personas enfermas, por eso no me quito el cubrebocas, pero ya estoy recuperada y por eso vengo a dar gracias”, agregó Patricia.
Este es el segundo mes de visitas a San Judas, desde que se regresaron las actividades en los templos de León, luego del cierre obligado por la pandemia.
En un mes se llevará a cabo la conmemoración de San Judas Tadeo, evento que antes de la contingencia sanitaria reunía a cientos de feligreses en una verbena popular.
MEJZ*