Polacos recuerdan que tras llegar a México, huyendo de la segunda guerra mundial, hicieron de León y de ‘La Pequeña Polonia’ su nueva patria
León, Guanajuato -
Ciudad del Niño Don Bosco A.C. fue el hogar y la salvación de los polacos que salieron huyendo de un país sumido en la
segunda guerra mundial, hace 80 años, cuando el ejército soviético invadió la parte oriental de
Polonia.
Una travesía de seis semanas en altamar y cuatro días en ferrocarril, les costó llegar a un lugar seguro al que de inmediato lo hicieron su hogar.

En 1943, el refugio conocido como Santa Rosa, fue la salvación de mil 453
ciudadanos polacos que tuvieron que aprender a vivir en la hermosa hacienda, pero amurallados.
Ahí hicieron su vida social, educativa y laboral.
Los leoneses entonces, amigables y empáticos, recibieron a los cerca de
mil 500 refugiados y le llamaron a la hacienda
‘La Pequeña Polonia’.
Juan José Villalobos Grzybowicz es hijo de
Aleksandra Grzybowicz Brynska, una
refugiada polaca que llegó a León a la edad de 12 años tras atravesar el continente europeo, huyendo de los embates de la
segunda guerra mundial.
Aleksandra Grzybowicz llegó acompañada de dos hermanas y de su mamá, pero al final de la guerra y cuando se le permitió salir de
‘La Pequeña Polonia’, como se le conocía a la
Hacienda Santa Rosa que alojó a más de mil 500 refugiados polacos, la joven de 17 años decidió quedarse en León, porque en su estancia se hizo novia de Juan José Villalobos Escalante.
Su familia se fue a vivir a Canadá
Su mamá, Eugenia, y sus hermanas María y Anita, viajaron a
Canadá donde hicieron su vida y donde permanecen hoy día.
Yo soy leonés, nunca he viajado a Polonia, mi mamá Eugenia se volvió a casar en esta ciudad, luego de quedar viuda porque los rusos se llevaron durante la guerra, a su esposo a trabajar en campos de trabajos forzados; ahí murió de pulmonía”, narró.
Juan José Villalobos tiene nueve hermanos, él es cuarto en descendencia de la familia Villalobos Grzybowicz.
La mayor se llama Alejandra, Jorge, Patricia, luego Juan José, le sigue Eduardo, Adriana, Marcela, Danusha, Ricardo y Gabriel, todos hicieron su vida en la ciudad del calzado.
Hoy a sus 92 años, Aleksandra Grzybowicz, permanece en cama debido a un padecimiento en su salud.
Ella nunca olvidó su idioma, pero tampoco nunca quiso regresar a su país de origen; estaba agradecida con esta ciudad y feliz porque aquí conoció al amor de su vida”, comparte Juan José Villalobos.
Un 16 de mayo de 1947, ya concluida la guerra, el casco de la
hacienda de Santa Rosa fue desocupado.
La comunidad polaca fue libre y pudo salir del refugio en el que habitaron por cinco años.
Muchos fueron Estados Unidos
La gran mayoría de niñas y niños fueron llevados a
Estados Unidos, las personas adultas decidieron migrar a otros estados de la república mexicana como Ciudad de México, Tabasco y Yucatán, pero muchas más hicieron de
León su nueva residencia.
Juan José Villalobos tuvo dos hijos, Juan José de 39 años de edad y Cecilia de 37 años, ambos radican en León.
Cabe mencionar que de los casi mil 500 refugiados, solo 87 regresaron a
Polonia, que ya era gobernada por el
régimen soviético.
De las mil 500 personas que llegaron de Polonia en 1943 huyendo de la
segunda guerra mundial, solo cuatro mujeres permanecieron y un hombre, un
general polaco, que echaron raíz en tierras leonesas.
Villalobos Grzybowicz, González Gricuk, Luna Patter y Cabrero Stutnick, todos ellos hicieron de León su patria.
Todas ellas llegaron siendo unas niñas y jovencitas, y la crueldad que vivieron las hizo, a las cuatro, mujeres fuertes”, externó.
Rodeadas de carencias, con solo un juguete en su infancia, sin lujos y aisladas, agradecieron el poder salir del estado de guerra y cambiar la historia de sus vidas.
MEJZ*