Ayer, a poco más de tres semanas de que sucedió el accidente y ante las complicaciones en las labores de rescate, la Coordinación Nacional de Protección Civil ha planteado abrir un tajo en el lugar que tardaría entre seis y once meses en ser hecho, propuesta que los familiares han rechazado.
El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que se siguen buscando otras opciones en la que todas las partes estén de acuerdo pues comprende que los familiares rechacen el plan de abrir la mina a cielo abierto porque tardaría entre seis y once meses en realizarse, y es demasiado tiempo.
“Antes de tomar esa decisión di la instrucción de que se consultara a los familiaraes y ellos pues no están de acuerdo. No es que no quieran rescatar a sus familiares, es que les parece mucho tiempo”, dijo desde Palacio Nacional el mandatario; “entiendo la situación de los familiares. Es lo que ellos decidan”.
López Obrador aseguró que se sigue buscando qué opción es mejor y que no se darán por vencidos, los técnicos explorarán si se puede acortar el tiempo con más extracción de agua, aun cuando sostienen que estando con menos agua los pozos de todas formas hay riesgos y si habría forma de controlarlos.
Los trabajos para extraer el agua que inundó a la mina se han mantenido en todo momento y aunque lograron bajar el nivel considerablemente, las condiciones no han sido idóneas para llegar a los mineros.
“Los están dando por muertos, no es la forma”, dijo agobiada en una conversación telefónica Erika Escobedo, esposa de uno de los mineros atrapados. “Estamos muy tristes (…) todavía estoy pensando cómo le voy a dar la noticia a mis hijos”, agregó.
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