Durante la conferencia matutina de hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconoció que la corrupción aún está presente en su gobierno, pese a que el fin a la corrupción era uno de sus estandartes de campaña desde el 2017.
“No ha terminado de morir lo viejo y no ha terminado de nacer lo nuevo. Estamos sentando las bases, estoy seguro que voy a entregar la estafeta a quienes van a continuar”, afirmó.
Dijo que el movimiento de la autodenominada Cuarta Transformación (4T) buscaba “arrancar de raíz” la crisis económica, social, política, moral y ética heredada de gobiernos anteriores; del neoliberalismo, pero aun no había logrado la encomienda.
Eso sí, aseguró que dicho mal “ya no es lo mismo” que con sus antecesores. Recordó la reforma a la Constitución a fin de que la corrupción fuera considerada y juzgada como un delito grave.
“Yo soy un convencido de que el principal problema de México era la corrupción. Y sí, continúa habiendo corrupción, pero ya no es lo mismo. Antes el gobierno estaba orientado por entero al saqueo y a la corrupción”.
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