El contrabando y las importaciones subvaluadas siguen siendo un lastre para la recuperación económica de la cadena cuero-calzado-marroquinería, consideró el presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG), Alejandro Gómez Tamez.
Luego de presentar las cifras de abril de este 2022, el representante de la cámara de calzado, indicó que aún y cuando hubo un crecimiento anual del 1.6 por ciento con relación al 2021, no se ha logrado alcanzar las cifras del 2019.
“En abril, la industria cuero-calzado-marroquinería creció sólo 1.6% anual, con esto, en los primeros cuatro meses de 2022, esta industria está 5.4% arriba de 2021”, dijo.
El ligero incremento de los primeros cuatro meses del año los tiene todavía un 16.5% por debajo de las cifras del 2019.
Durante la crisis más severa de la pandemia de la COVID-19 se llegaron a perder 16 mil 293 empleos formales en Guanajuato, y a la fecha se han recuperado 11 mil 468, es decir, aún faltan recuperar 4 mil 825 plazas laborales.
Otro gran problema en este momento es la falta de mano de obra que quiera sumarse al sector, pese a que las empresas de calzado, cuero y marroquinería están en busca de talentos.
Por ello, se prevé que al menos en este 2022 no se alcance la meta de estabilidad económica y recuperación de empleos para los industriales del cuero-calzado-marroquinería.
Lo cierto es que son pocas las empresas del sector que pueden competir con los sueldos que ofrece la industria automotriz, pues cabe recordar que al quedarse desempleados los empleados de la cadena, migraron al sector automotor.
Otro problema que han identificado los fabricantes de calzado, cuero y marroquinería es que los comercializadores no están aceptando aumentos de precios, lo que complica elevar los salarios a los trabajadores de una de las cadenas más pujantes del estado.
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