Pese al incremento en algunos insumos como el huevo y el azúcar, con el que se fabrica el pan dulce, panaderos locales descartan ajustar sus precios con algún incremento al público, pues dicen es momento de ser solidarios, además de que comentaron que sus ventas han caído en hasta un 80%.

“Preocupación más que nada por las personas que trabajan aquí, pues estamos al día. Estamos con la preocupación de que de plano sí cerremos, ahorita ya descansamos a 10 personas, somos 50 y descansaron a 10 y si nos preocupa, por nuestras familias”, dijo Blanca Torres panadera.
La producción de pan dulce y bolillo se ha visto afectada sobre todo en los pedidos de comedores industriales y puestos de consumo para ventas, quienes ante la falta de sus trabajadores reducen la compra a los panaderos, que incluso ya han mandado a descansar a sus trabajadores por la falta de actividades.
“Sí bajó bastante un 80 por ciento más o menos, habíamos 10 mil 15 mil piezas, ahorita hacemos 3 mil nada más. Entonces sí estamos muy preocupados por nuestros trabajos no sabemos qué vamos a hacer”, comentó Óscar Omar, otro de los trabajadores.
Los precios del pan dulce se ubican en los seis pesos y el bolillo en dos pesos con cincuenta centavos, y a decir de los productores, aguantarán hasta donde les sea posible para no incrementar y afectar al consumidor.
MEJZ*