Una ola de
calor abrasador ha golpeado a
Río de Janeiro, Brasil, dejando a la ciudad bajo una alerta amarilla y lanzando a todos a las playas en busca de un poco de confort.
Este fin de semana, las playas se vieron abarrotadas por una multitud de personas y sombrillas tratando de refugiarse de los días más caluroso registrado en Guaratiba.
A las 10:20 a.m., el sistema meteorológico de la Zona Oeste informó un nuevo récord de sensación térmica, alcanzando los 60.1 grados centígrados.
Según los expertos, las características geográficas de Guaratiba, junto con un fenómeno proveniente del sur del país, han potenciado el
calor abrasador.
Se espera que los próximos días continúen siendo calurosos, con máximas entre 42 y 50 grados.
La Administración de
Río de Janeiro ha emitido recomendaciones para este clima extremo, incluyendo una lista de playas más adecuadas para sobrellevar estos días.
Este
calor intenso recuerda al sufrido el pasado 17 de enero, cuando la ciudad experimentó temperaturas similares.
Las condiciones extremas impactan particularmente en los barrios más vulnerables, donde las viviendas precarias y la alta densidad poblacional agravan la situación.
Estas cifras se suman al reciente informe de la
NASA, que señala a 2023 como el año más caluroso registrado, subrayando la urgencia de acciones en materia ambiental a nivel global para hacer frente a la crisis climática en curso.
MEJZ*