El propietario de la Ganadería Ángel Lascuráin, de San Diego de la Unión, dijo que la propuesta de prohibir la fiesta de los toros en la Ciudad de México acabará con los toros de lidia como sucedió con los animales que se utilizaban en los circos, “ya no existe ninguno, ya todos murieron”.
Roberto Lascuráin dijo que un toro de lidia se cría y cuida para que sean autosustentable, al igual que como se hace con las especies animales que se producen para la cacería, como la perdiz, la codorniz, osos y borregos, “lo que hace que las especies vivan y se sigan conservando”, señaló.El empresario ganadero dijo que la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia otorga empleo y sostiene a un millón 600 mil familias de manera directa e indirecta.Actualmente, en México hay 300 ganaderías de toros de las cuales 280 están activas, tan solo en la ganadería Lascuráin al año nacen 80 hembras y un igual número de machos en mil hectáreas dedicadas exclusivamente a la cría de los toros.Informó que el costo de mantenimiento por cada toro de lidia es de 15 a 16 mil pesos en tres años y medio, la gestación del becerro y su alimento cuesta 4 mil pesos por año.Afirmó que el costo de un burel, que es el ejemplar que se lleva a las plazas de toros, es de 35 mil pesos, pero que a causa de la pandemia ahora se ofertan de 18 a 20 mil pesos.“Llevamos dos años con las plazas cerradas, entonces muchos ganaderos con tal de ya no darles de comer, los venden en lo que les costaron o hasta en menos”.El criador de toros destacó que los ejemplares de la Ganadería Ángel Lascuráin llegaron a México desde España en el año de 1937.“Los toros son un espectáculo al que va la asamblea del pueblo, ahí realmente se reúne el pobre, el no tan pobre, el rico, el millonario, el que es político, el que es artista, el comerciante, ahí se reúne toda la gente del pueblo y dialogan como iguales”, concluyó.MEJZ*