León, Guanajuato - El árbitro Guillermo Pacheco fue apabullado con objetos desde la tribuna, por lo que se la Policía tuvo que intervenir para salvaguardarlo.
Aunque el Club León, en teoría, fue el más perjudicado por el arbitraje en el duelo de este sábado ante los Diablos Rojos del Toluca, el silbante Guillermo Pacheco Larios literalmente terminó odiado por la afición local, pues salió resguardado por la Policía, que buscó salvaguardar su integridad.
Te puede interesar: ¡Dramático! La Fiera deja escapar triunfo ante Toluca
Todo se centró en la molestia de la hinchada escarlata, pues al finalizar el partido, el nazareno pidió apoyo a la Policía dado que, camino al túnel de salida de la cancha, fue despedido con una gran cantidad de objetivos lanzados desde la tribuna, desde vasos con líquido, monedas y más.
La ira fue tanta por parte de los aficionados mexiquenses, que un operativo de seguridad se despegó inmediatamente para guardar su integridad, después de haber sido protagonista de varias jugadas polémicas, como tres goles anulados, un penal no marcado a la Fiera y una expulsión a Bruno Méndez de Toluca, lo que desató la locura.
Incluso, el partido entró en una fuerte bronca entre los jugadores al minuto 80, justo cuando vino la tarjeta roja al central toluqueño, aunque originada principalmente por la falta de control que tuvo el central sobre acciones puntuales que fueron subiendo el tono de los ánimos.
Da click aquí y suscríbete a nuestro canal de Whatsapp e infórmate de todo lo que necesitas saber
A nivel nacional, expertos del arbitraje señalaron las deficiencias en sus decisiones, específicamente en una jugada al minuto 55, cuando el ya señalado Méndez empujó claramente por detrás a Tadeo Estrada dentro del área
Esta una jugada, que no se revisó en el VAR, ameritaba penal, aunque el mayor coraje terminó en los aficionados de Toluca.
Lee también: ¡No te vayas, ‘Principito’! Directiva del Club León desea retener a Andrés Guardado
MEJZ*