El gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, se mostró en contra del cambio del modelo educativo del sistema mexicano que trate de imponer la religión o el socialismo.
No obstante, detalló que es la Federación la rectora de la educación en la república mexicana, por lo que espera que se haga una evaluación que beneficie realmente el desarrollo educativo de la niñez mexicana.
“Hoy en día hay que buscar que la educación sea de calidad para los niños; hay que quitar la religión de este segmento, siempre se ha buscado meter creencias religiosas o en su defecto, ideas socialistas, y al final lo que persiste el contenido educativo”, indicó.
Del mismo modo, dijo que no está en manos del gobierno estatal emitir libros de texto, por lo que dialogarían con la Federación para que los contenidos sean de beneficio para el desarrollo de las y los mexicanos.
Rodríguez Vallejo dijo que vale mucho la pena reforzar la educación y juntar a la sociedad en el tema educativo, como un tema no de garantía constitucional sino un compromiso de todos.
“El péndulo va para la derecha y para la izquierda, es igual de peligroso imponer creencias religiosas en la escuela como tratar de imponer creencias políticas de modelos socialistas”, detalló.
Soy mecha corta, para ser presidente de México
En otro tema, el mandatario estatal aceptó que no tiene el temple para poder gobernar México, porque su carácter no se presta para poder negociar con las diferentes opiniones políticas.
“No creo ser yo esa persona que una, porque al contrario soy más de mecha corta, no creas que lo mío es estar platicando tanto, a parte el país es tan diferente, Guanajuato es una chulada de estado y todo es mucho más sencillo porque casi todos los guanajuatenses pensamos de una misma manera, pero ya cuando te enfrentas a visiones del sur del país con las del norte y conciliar esos intereses es complicado”, dijo.
Diego Sinhue indicó que hoy en día el país está muy dividido y lo que requiere la nación es contar con un perfil que apele a la unidad, lo que necesita el país es reconstruirse a través de la unidad.
Por su parte, su carrera política podría terminar a sus 43 años, al término de su administración y entregarles un Guanajuato seguro, con avances tecnológicos.
“Al final, espero entregarles un Guanajuato más seguro de lo que lo encontré, esa fue mi promesa, pero lo más importante es que las fortalezas institucionales son propias y no dependemos de otros gobiernos”, dijo.